Este salmo describe los intensos sufrimientos físicos y emocionales de un hombre justo que se siente abandonado por Dios. A pesar de esto, el salmista mantiene su confianza en Dios y está seguro de que será liberado. El salmo termina con una alabanza a Dios por su ayuda a los pobres. Jesús citó este salmo mientras estaba en la cruz para expresar su agonía.