Las lámparas LED tienen una vida útil de 50,000 horas y consumen 10 veces menos energía que las bombillas incandescentes, siendo 98% de su energía transformada en luz. Aunque su costo inicial es más alto, el ahorro de energía y la eficiencia justifican la inversión a largo plazo. Además, las bombillas LED contribuyen a reducir el impacto ambiental al generar menos calor y necesitar menos elementos adicionales para su instalación.