Las Leyes de Newton explican el movimiento de los cuerpos y constituyen los cimientos de la física clásica. La primera ley establece que un cuerpo permanece en reposo o movimiento uniforme a menos que una fuerza externa actúe sobre él. La segunda ley relaciona la fuerza y la aceleración de un cuerpo. La tercera ley establece que a toda acción corresponde una reacción igual y de sentido contrario. Isaac Newton formuló matemáticamente estas leyes en 1687.