La ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización de 2013 establece medidas para fomentar la cultura emprendedora, apoya fiscal y financieramente a nuevos autónomos y busca la internacionalización de las empresas españolas. Incluye incentivos fiscales, apoyo a la contratación y mecanismos para facilitar la creación de empresas. Desde su implementación, ha generado más de 30,000 nuevos autónomos y ha incrementado la contratación y el acceso a financiación para pymes.