El documento discute la noción de hermandad en Cristo. Argumenta que solo aquellos que obedecen el evangelio son hijos de Dios y por lo tanto pueden ser considerados hermanos. Aquellos que se bautizan pero luego asisten a otras denominaciones o dicen que todas las iglesias son iguales, en realidad nunca se convirtieron, por lo que no son hermanos. Sin embargo, aunque algunos se aparten, siguen siendo hermanos porque pertenecen a la familia de Dios. Lo que se requiere es el arrepentimiento y no