La carta expresa el profundo amor de Jesús por la persona a la que va dirigida, y su deseo de caminar y hablar con ella, protegerla y ofrecerle miles de maravillas. Jesús invita a la persona a buscarlo, contar con él y pedirle que la acompañe y guíe, prometiendo que nunca tendrá dificultades si lo acepta como amigo.