El documento establece diez mandamientos para el teletrabajo, que incluyen la necesidad de estar disponible para el equipo, evitar la degradación personal, y mantener claros los objetivos y su medición. También señala la importancia de demostrar autonomía sin supervisión directa y de separar la vida personal de la profesional. Además, destaca que el teletrabajo debe ser efectivo y documentado por la organización.