Un hombre se encuentra en una plaza observando su entorno cuando es visitado por 7 fantasmas que representan posibles desgracias futuras como tormentas, hambre, desempleo, etc. El hombre se asusta inicialmente pero luego se da cuenta de que los fantasmas son en realidad proyecciones de sus propios miedos. Recordando las lecciones aprendidas de su entorno, comprende que puede superar cualquier dificultad y mantener la esperanza. Los fantasmas se transforman entonces en representaciones positivas como prosperidad, fortuna y alegría. El hombre sale tranquilo hacia el futuro.