Un hombre se encuentra en una plaza y es rodeado por 7 fantasmas que representan tormentas, hambre, desempleo, incendios, melancolía, soledad y vejez. El hombre se da cuenta de que los fantasmas son en realidad proyecciones de sus propios miedos y pensamientos negativos sobre el futuro. Aprendiendo lecciones de su entorno, el hombre supera sus temores y los fantasmas se transforman en representaciones positivas como prosperidad, fortuna, progreso, seguridad, alegría, compañerismo y vida eterna.