El joven trabajó durante 20 años sin recibir salario para su patrón con el acuerdo de que este le daría todo lo ganado al final. Cuando llegó el momento, el patrón le ofreció darle el dinero o tres consejos, pero no ambos. El joven eligió los consejos y los siguió en su largo viaje de regreso a casa, donde reencontró a su esposa e hijo después de 20 años.