El hombre trabajó durante 20 años sin recibir su salario. Al pedir su dinero, el patrón le ofreció darle tres consejos en lugar del dinero. El hombre eligió los consejos. Estos fueron: 1) no tomar atajos, 2) no ser curioso ante el mal, y 3) no tomar decisiones en momentos de odio o dolor. Al regresar a su casa después de 20 años, siguió los consejos que le salvaron la vida en varias ocasiones. Finalmente se reunió con su esposa e hijo después de un malentendido.