Luxemburgo es un pequeño país rodeado por Francia, Alemania y Bélgica con una población de medio millón de habitantes. Ofrece una combinación de lo clásico y lo moderno, con lugares históricos como el Paseo de Wenzel y la Catedral de Notre Dame, así como bosques y puentes como el Puente Adolfo. La red ferroviaria facilita la exploración de sus atracciones, museos y monumentos.