España ya no necesita devaluar su moneda para ganar poder adquisitivo debido a que su inflación está ahora en niveles bajos e incluso más bajos que la inflación alemana, aplicando la misma receta de competitividad de Alemania. El Gobierno tomará medidas en sectores que permitan ganar más competitividad, como posibles rebajas fiscales en el sector inmobiliario. Además, las elecciones andaluzas mostraron el auge de partidos de izquierda más radicales en el sur de Europa frente a partidos moderados.