El documento es un homenaje a las madres que describe la evolución de la relación madre-hijo a lo largo de la vida. En la infancia, la madre es sinónimo de imprescindible ya que el hijo depende absolutamente de ella. En la adolescencia, la relación se vuelve de incomprensión. Con la madurez, el hijo puede apreciar los sacrificios de la madre y reconocer lo bueno que hay en él gracias a ella. Al final, la madre es sinónimo de devoción.