La mafia estadounidense estableció a Cuba como un punto de tránsito clave para el contrabando de drogas hacia EE. UU. a mediados del siglo XX. Líderes mafiosos como Lucky Luciano y Meyer Lansky usaron sus conexiones políticas en La Habana para convertir la ciudad en un centro de lavado de dinero y placer que incluía casinos, cabarets y prostíbulos. La revolución cubana de 1959 puso fin a la influencia de la mafia en la isla al abolir la prostitución, los j