Este documento describe cinco tipos comunes de malware: backdoor, troyano, gusano, rootkit y keylogger. Un backdoor crea un acceso no autorizado al sistema para fines maliciosos. Un gusano se duplica indefinidamente para infectar otros sistemas y consumir recursos de red. Un keylogger registra todo lo que se teclea para robar información sensible. Un troyano se hace pasar por un programa legítimo pero permite el acceso remoto. Un rootkit oculta otros malware y archivos para evadir la detección.