La madre le explica a su hijo Pablo que los besos pueden tener muchos colores diferentes que representan diferentes emociones y sentimientos. Los besos pueden ser rojos como las cerezas para expresar alegría, naranjas como las vitaminas para dar los buenos días, amarillos como el sol para mostrar afecto, verdes como los campos para expresar vida, azules como el cielo para mostrar un amor profundo, lilas para consolar cuando se está triste, y blancos como la nieve para desear buenas noches.