El mantenimiento de una PC incluye actividades periódicas para mantenerla funcionando de forma óptima y detectar fallas de manera temprana. El mantenimiento depende de factores como el uso diario, aplicaciones, ambiente y edad de la PC, y generalmente se recomienda cada dos o tres meses para una PC de uso personal de menos de dos años. El objetivo del mantenimiento es prevenir fallas mediante la revisión periódica de hardware y software para garantizar un desempeño confiable y la integridad de los datos.