Mateo Botero García, de 16 años, tiene talento para la actuación y el teatro, los cuales ha estudiado desde su juventud. Su visión es seguir una carrera como actor profesional y planea mudarse a Bogotá después del colegio para perseguir este sueño, poniendo todo su esfuerzo. Si no logra tener éxito como actor, su plan alternativo es apoyar el negocio de confecciones de su padre que ahora dirige su hermano mayor.