El documento resume las primeras representaciones femeninas encontradas en el Paleolítico Superior, como las Venus de Willendorf y Lespugue. Estas figuras muestran a mujeres obesas con senos y vientres enormes, interpretadas como símbolos de la fertilidad y diosas madres. El documento también describe otras representaciones femeninas encontradas en el Neolítico y la Protohistoria, como las diosas serpiente de Creta y las mujeres de los murales de Akrotiri.