El documento analiza las relaciones culturales y de cooperación entre España y el mundo árabe, centrándose en países fallidos como Somalia, Sudán y Yemen. Se destacan las limitaciones de la ayuda española, indicando que se centra mayormente en asistencia humanitaria en lugar de estrategias de desarrollo a largo plazo. Además, se menciona la falta de una estrategia coherente hacia estos países y la securitización de la ayuda, lo que limita su efectividad.