El chiste trata sobre médicos israelíes, alemanes y rusos que presumen sobre los avances médicos en sus países que permiten trasplantar órganos y que las personas estén buscando trabajo en pocas semanas. Un médico español responde que en España han logrado algo aún más impresionante, poner como presidente a una persona sin cerebro, corazón ni testículos y ahora todo el país busca trabajo.