La reforma a la educación superior en Colombia se centra en una disputa fundamental entre libros y balas. Actualmente, el país gasta aproximadamente el 40% de su presupuesto en deuda y gastos militares relacionados con la guerra, mientras que solo destina el 25% a educación y salud. Un arma de fuego cuesta tanto o más que matricular a un estudiante en la universidad, y el gasto en un solo soldado supera con creces el costo de educar a tres estudiantes. La gente se ha movilizado en contra de la reforma porque elimina la educación