Este documento resume la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de 2015, cuyos materiales fueron elaborados por grupos en Brasil y se centran en la necesidad de que las iglesias cristianas se valoren mutuamente en lugar de competir. También destaca los esfuerzos ecuménicos del Papa Francisco y su preocupación por la unidad cristiana y el diálogo interreligioso. Finalmente, condena la persecución de cristianos en el Medio Oriente, África y Asia.