El documento lista varios momentos felices de la vida como reírse hasta doler la panza, escuchar música favorita, aprobar exámenes, pasar tiempo con amigos, ver a seres queridos felices y contemplar atardeceres. Sin embargo, el autor afirma que los mejores momentos son los vividos en presencia de Dios a través de Jesucristo, para disfrutar todos los instantes con Él reinando en el corazón.