Mitad y Mitad
Luego de una campaña política que dejo mucho que desear por parte del
Gobierno y de la misma oposición nuestro país llego apresuradamente a otra
fecha histórica, marcada principalmente por la desaparición física del Presidente
Hugo Chávez, al que se le puede considerar como la más figura representativa de
la izquierda venezolana.
Está de más decir el por qué digo que la campaña dejo que desear, errores de
novato quizás fue la presión que actuó sobre el candidato oficialista el cual lo llevo
a decir o hacer cosas que fueron cambiando el parecer de cientos de miles de
venezolanos. Mientras que la derecha siguió utilizando el mismo discurso de
siempre, sin cambiar nada más que intensificar su ataque a los miembros más
importantes del Gobierno, ayudados como siempre por ciertos medios de
comunicación.
Las elecciones se desarrollaron entre grandes expectativas ¿Lograría por fin el
hombre que lleva desde hace mucho tiempo en campaña la victoria? O ¿Seria el
gobierno capaz de mantener el poder sin su personaje y líder principal? Algunos
siguieron dando su apoyo a la revolución bolivariana mientras otros votaron por
una alternativa que cambiara supuestamente ciertos aspectos negativos que se
perciben en nuestra sociedad.
Durante el proceso de votación algunos ciudadanos vivieronmomentos
angustiantes, por lo que denunciaron ante medios de comunicación como
Globovisión e incluso en redes sociales como el Twitter de irregularidades
asociadas a grupos en pro del Gobierno. Denuncias las cuales no creo sin una
prueba contundente pero que se me hace imposible ignorar.
Muchos antes de anunciar el primer boletín que daría el Consejo Nacional
Electoral (CNE) hablaban de fraude, algo difícil de creer cuando tienes un sistema
electoral casi perfecto, reconocido en todo el mundo y con tan buenas referencias
de entes internacionales como la UNASUR.
Los resultados mostraron a un ganador que resulto ser Nicolás Maduro por
apenas 2%, resultado que no fue aceptado por el candidato opositor Henrique
Capriles alegando la existencia de situaciones “extrañas” que pudieron cambiar el
resultado de la votación. A partir de las declaraciones del mal llamado líder de la
derecha se suscitaron hechos de violencia entre ambos bandos que se
extendieron varios días.
Nuestro país se encuentra en una etapa de reflexión o al menos así debería serlo
pues somos un lugar donde una mitad piensa diferente a la otra y hay que tanto
aceptarlo como comenzar a comprenderlo.
No todos vemos las cosas de la misma manera, ni interpretamos igual pero
debemos comenzar a tener un pensamiento crítico, comprender las razones del
otro y que ese entienda las tuyas. No debemos olvidar que todos venimos del
mismo lugar, todos somos venezolanos y todos queremos lo mejor para nuestro
país.
El gobierno debe entender que tiene a la mitad de un país descontento, debe
comenzar a hacer algo para que eso cambie en base a hechos, no de palabras. El
pueblo venezolano ha dejado de creer en palabras vacías.
A Maduro le ha tocado una de las épocas más fuertes dentro de los años en que
la izquierda ha tenido el poder, donde debe tomar medidas drásticas para
encaminar el rumbo del país y hacerlo sin descuidar a sus simpatizantes ni a su
oposición. Tengo fe en que así podrá ser.
Nosotros, los venezolanos, queremos ver como el país prospera y se convierte en
la potencia que debió ser desde hace mucho tiempo atrás.
Venezuela, un país ideológicamente dividido, un país de mitad y mitad, un país al
que no dejare de amar y seguro, nadie lo hará.

Mitad mitad

  • 1.
    Mitad y Mitad Luegode una campaña política que dejo mucho que desear por parte del Gobierno y de la misma oposición nuestro país llego apresuradamente a otra fecha histórica, marcada principalmente por la desaparición física del Presidente Hugo Chávez, al que se le puede considerar como la más figura representativa de la izquierda venezolana. Está de más decir el por qué digo que la campaña dejo que desear, errores de novato quizás fue la presión que actuó sobre el candidato oficialista el cual lo llevo a decir o hacer cosas que fueron cambiando el parecer de cientos de miles de venezolanos. Mientras que la derecha siguió utilizando el mismo discurso de siempre, sin cambiar nada más que intensificar su ataque a los miembros más importantes del Gobierno, ayudados como siempre por ciertos medios de comunicación. Las elecciones se desarrollaron entre grandes expectativas ¿Lograría por fin el hombre que lleva desde hace mucho tiempo en campaña la victoria? O ¿Seria el gobierno capaz de mantener el poder sin su personaje y líder principal? Algunos siguieron dando su apoyo a la revolución bolivariana mientras otros votaron por una alternativa que cambiara supuestamente ciertos aspectos negativos que se perciben en nuestra sociedad. Durante el proceso de votación algunos ciudadanos vivieronmomentos angustiantes, por lo que denunciaron ante medios de comunicación como Globovisión e incluso en redes sociales como el Twitter de irregularidades asociadas a grupos en pro del Gobierno. Denuncias las cuales no creo sin una prueba contundente pero que se me hace imposible ignorar. Muchos antes de anunciar el primer boletín que daría el Consejo Nacional Electoral (CNE) hablaban de fraude, algo difícil de creer cuando tienes un sistema electoral casi perfecto, reconocido en todo el mundo y con tan buenas referencias de entes internacionales como la UNASUR. Los resultados mostraron a un ganador que resulto ser Nicolás Maduro por apenas 2%, resultado que no fue aceptado por el candidato opositor Henrique Capriles alegando la existencia de situaciones “extrañas” que pudieron cambiar el resultado de la votación. A partir de las declaraciones del mal llamado líder de la derecha se suscitaron hechos de violencia entre ambos bandos que se extendieron varios días.
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    Nuestro país seencuentra en una etapa de reflexión o al menos así debería serlo pues somos un lugar donde una mitad piensa diferente a la otra y hay que tanto aceptarlo como comenzar a comprenderlo. No todos vemos las cosas de la misma manera, ni interpretamos igual pero debemos comenzar a tener un pensamiento crítico, comprender las razones del otro y que ese entienda las tuyas. No debemos olvidar que todos venimos del mismo lugar, todos somos venezolanos y todos queremos lo mejor para nuestro país. El gobierno debe entender que tiene a la mitad de un país descontento, debe comenzar a hacer algo para que eso cambie en base a hechos, no de palabras. El pueblo venezolano ha dejado de creer en palabras vacías. A Maduro le ha tocado una de las épocas más fuertes dentro de los años en que la izquierda ha tenido el poder, donde debe tomar medidas drásticas para encaminar el rumbo del país y hacerlo sin descuidar a sus simpatizantes ni a su oposición. Tengo fe en que así podrá ser. Nosotros, los venezolanos, queremos ver como el país prospera y se convierte en la potencia que debió ser desde hace mucho tiempo atrás. Venezuela, un país ideológicamente dividido, un país de mitad y mitad, un país al que no dejare de amar y seguro, nadie lo hará.