El documento describe tres campañas de relaciones públicas exitosas. La primera convenció a las mujeres de fumar diciendo que era un símbolo de igualdad de géneros. La segunda aumentó el consumo de bacon promoviendo sus beneficios para la salud. La tercera hizo que los hombres usen relojes de pulsera al vincularlo con salvar vidas de soldados en guerra. Todas coincidieron intereses privados de ventas con mensajes de interés público.