Dios invita a Maria
   a colaborar en
 forma decisiva en
     su plan de
      salvación,
      ella da su
si, comprometiénd
ose confiadamente
           y
responsablemente
con sus designios.
Hágase tu voluntad, me
  pongo en tus manos.
  Este aspecto de la fe
  practica en la Divina
 Providencia dispone a
   una mayor fortaleza
 para asumir el dolor y
las cruces en la vida, así
        como los
    acontecimientos
  inesperados que van
contra nuestra planes y
         deseos.
Schoenstatt quiere inculcar en sus miembros la conciencia de
instrumentos en manos de Maria para que ella pueda actuar en
 el mundo y en la historia, según la misión encomendada como
     Portadora de Cristo, Madre de la Iglesia y Corredentora
Movido por su fe y sabiéndose un instrumento escogido de Dios, el P.Jose Kentenich, portador de
un gran carisma para la Iglesia de nuestro tiempo, el no fundaba su confianza en las capacidades
 humanas, con las que contaba el movimiento, si no en su fe en que Maria derramaría torrentes
  de gracias desde el pequeño Santuario. Es decir en la certeza de la acción del Espíritu Santo, a
        través de Schoenstatt para toda la iglesia a semejanza de un nuevo Pentecostés.

NAVIDAD 2012

  • 2.
    Dios invita aMaria a colaborar en forma decisiva en su plan de salvación, ella da su si, comprometiénd ose confiadamente y responsablemente con sus designios.
  • 3.
    Hágase tu voluntad,me pongo en tus manos. Este aspecto de la fe practica en la Divina Providencia dispone a una mayor fortaleza para asumir el dolor y las cruces en la vida, así como los acontecimientos inesperados que van contra nuestra planes y deseos.
  • 4.
    Schoenstatt quiere inculcaren sus miembros la conciencia de instrumentos en manos de Maria para que ella pueda actuar en el mundo y en la historia, según la misión encomendada como Portadora de Cristo, Madre de la Iglesia y Corredentora
  • 5.
    Movido por sufe y sabiéndose un instrumento escogido de Dios, el P.Jose Kentenich, portador de un gran carisma para la Iglesia de nuestro tiempo, el no fundaba su confianza en las capacidades humanas, con las que contaba el movimiento, si no en su fe en que Maria derramaría torrentes de gracias desde el pequeño Santuario. Es decir en la certeza de la acción del Espíritu Santo, a través de Schoenstatt para toda la iglesia a semejanza de un nuevo Pentecostés.