El negro, definido como la máxima oscuridad y ausencia de color, posee un simbolismo multifacético que incluye aspectos como la elegancia, el luto y lo misterioso. Este color es utilizado en branding para transmitir poder y exclusividad, siendo común en productos de lujo y marcas prestigiadas. Además, el negro está asociado con conceptos negativos como la violencia, el miedo y la muerte, reflejando su compleja interpretación en la cultura occidental y oriental.