Los LED se usan cada vez más en dispositivos como semáforos, lámparas y pantallas de teléfonos porque son eficientes, duraderos y de bajo consumo. Se fabrican con materiales semiconductores como nitruros que generan luz azul o blanca de alta calidad. Aunque los LED tienen ventajas tecnológicas, su aplicación masiva como iluminación general aún enfrenta desafíos económicos, ya que para reemplazar tecnologías existentes deben ser técnicamente superiores y más baratas.