El documento ofrece reflexiones sobre la santificación a través del trabajo y la familia, enfatizando la importancia de imitar a Jesucristo en la vida diaria. San Josemaría, fundador del Opus Dei, sostiene que cada persona puede alcanzar la santidad en sus circunstancias cotidianas y que el matrimonio y la vida familiar son caminos hacia esa santificación. Asimismo, se destaca la responsabilidad de los cristianos de llevar la luz del evangelio a la cultura y de actuar como verdaderos hijos de Dios en todos los aspectos de la vida.