Un costeño pide permiso a un padre paisa para casarse con su hija. El padre le da una prueba de darle una manzana y regresar al día siguiente. El costeño se come la manzana entera. Luego le da un chorizo y el costeño aprovecha cada parte, incluso haciendo cordones, una medalla y repartiendo la comida. Finalmente, el costeño usa el forro del chorizo para tener sexo con la hija y le trae la leche resultante al padre.