La plaga del picudo rojo ha obligado a Málaga a talar 112 palmeras en jardines públicos y 487 en privados desde 2009, con una pérdida total de 40,000 ejemplares en los últimos tres años en varias comunidades. A pesar de los daños, el concejal de medio ambiente, Raúl Jiménez, indicó que la gestión de la plaga ha mejorado considerablemente desde 2006, logrando un control efectivo en áreas clave. Málaga ha adoptado técnicas innovadoras desde 2013 para combatir el insecto, superando los métodos utilizados en otras ciudades y contribuyendo a la detección temprana y control de la plaga.