El documento aboga por la adopción del formato de documento abierto (ODF) como una herramienta para garantizar la libertad de acceso a la información, evitando la dependencia de aplicaciones específicas. ODF es un estándar ISO que permite almacenar información en XML, asegurando la accesibilidad sostenida de los documentos sin compatibilidad o costos ocultos. También destaca el ahorro significativo de costos en diversas instituciones al migrar a software basado en estándares abiertos.