El documento critica la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 debido a la detención ilegal de personas, la censura y la pena de muerte en China. Señala que las autoridades chinas detienen a mendigos, toxicómanos y otros por hasta 4 años sin cargos ni juicio con el objetivo de "limpiar" la ciudad. También menciona que decenas de periodistas y escritores están encarcelados por informar sobre temas políticos delicados y que China ejecuta a más condenados que cualquier otro país, a menudo