Este poema es una oración dirigida a Dios donde el autor expresa sus necesidades espirituales y materiales. Pide a Dios el pan de cada día, tanto el pan material como la comunión con Dios a través de la Eucaristía. También pide perdón por sus ofensas, la fuerza para perdonar a otros, protección contra las tentaciones y el mal, y guía para hacer la voluntad de Dios.