Audrey Hepburn comparte sus secretos de belleza, enfatizando que la verdadera belleza proviene del corazón y se refleja en la bondad y amor hacia los demás. Destaca la importancia de la conexión humana y cómo la belleza de una mujer crece con el tiempo. El mensaje final subraya el valor y respeto que deben recibir las mujeres en la sociedad.