Los televisores de plasma funcionan mediante el uso del cuarto estado de la materia, el plasma, el cual se crea al cargar electrodos de xenón y neón con electricidad para formar imágenes. El proceso de fabricación involucra la creación de dos vidrios con electrodos que son probados y unidos con circuitos, luego añadiéndose un segundo vidrio para mejorar la calidad de imagen y sonido antes de empacarse y probarse para su funcionamiento y resistencia a vibraciones.