El documento describe cómo diferentes personas pueden apreciar el valor del tiempo de diferentes maneras, dependiendo de sus experiencias. Preguntándole a alguien sin hermanas sobre el valor de una hermana, a una pareja recién divorciada sobre 10 años, a un graduado reciente sobre 4 años, y así sucesivamente para diferentes períodos de tiempo. Concluye diciendo que para entender el valor de un amigo o ser querido, basta con perderlo, y que debemos apreciar cada momento que tenemos.