El documento resume las razones por las que los profesores argentinos harán una huelga el 18 de septiembre de 2008. Primero, para obtener un aumento salarial acorde a la inflación. Segundo, para mejorar la infraestructura de las escuelas y proveer servicios básicos como agua y electricidad. Tercero, para defender el sistema previsional público y los derechos de los trabajadores. Finalmente, para mejorar la educación y formar ciudadanos críticos.