Este documento describe la vida en una gran metrópolis moderna donde todo parece estar estandarizado y la gente vive de manera similar sin necesidad de conocerse. El autor se siente un ciudadano efímero y descontento en esta ciudad donde no hay vestigios de la religión y el lenguaje y la moral se han simplificado. Desde su ventana, ve nuevos espectros que circulan entre el humo de carbón, representando las sombras de la ciudad moderna.