El documento enfatiza la importancia de la obediencia y fidelidad a Dios, siguiendo mandamientos que promueven la justicia y el bien moral. Se instruye a los creyentes a alejarse de ídolos y a cumplir con los estatutos divinos, destacando la consideración hacia el prójimo y el apoyo a los necesitados. También se mencionan las festividades religiosas y la consagración de primogénitos como aspectos fundamentales de la práctica espiritual.