El documento analiza el origen pagano de las celebraciones navideñas, señalando la influencia celta y nórdica en la festividad. Se menciona que la Navidad no es una fiesta bíblica y que su celebración se fusionó con rituales de otras culturas tras la adopción de la festividad por parte de Constantino en el siglo IV. El texto también enfatiza la importancia de recibir a Jesucristo como Señor y Salvador durante esta temporada.