La policía investiga la muerte de un hombre encontrado en la carretera. Encontraron una foto en la escena del crimen que los lleva a la casa de Horacio Costa y su hija Rafaella. Al inspeccionar la casa, encuentran manchas de sangre en el sótano y el arma homicida. Rafaella confiesa que Horacio la obligó a apuñalarlo. Ella es enviada a un reformatorio mientras Horacio es arrestado por homicidio.