El crecimiento en EE.UU. es más sólido que en la eurozona, que experimenta una desaceleración a pesar de la creación de empleo. En España, la inversión y las exportaciones están débiles, aunque el mercado laboral se mantiene favorable y el crecimiento de precios ha desacelerado. Las previsiones indican una ralentización económica para Europa, con expectativas de crecimiento del PIB en España del 2,4% para 2023 y un descenso al 1,3% para 2024.