Jesús es condenado a muerte y lleva su cruz al calvario, donde es clavado y muere. En el camino cae tres veces y encuentra a su madre y a Simón de Cireno, quien le ayuda con la cruz. Las mujeres de Jerusalén lloran por él y Verónica limpia su rostro. Finalmente es despojado, crucificado e inscrito con "INRI", y su cuerpo es sepultado.