Las redes sociales han transformado la comunicación al permitir interacciones instantáneas globalmente, pero también traen consecuencias negativas como la desconexión del entorno real y la sobreexposición de información personal. Esto puede llevar a problemas de privacidad y a una disminución en la apreciación de experiencias en el mundo físico. Es crucial utilizar estas plataformas de manera responsable para evitar sus efectos adversos.