Este cuento trata sobre Pincho el erizo, quien tiene problemas para controlar sus afiladas púas y siempre termina pinchando a los demás sin querer. Sus padres deciden enviarlo a un campamento de verano para que aprenda a llevarse mejor con los demás. Aunque al principio Pincho continúa metiéndose en líos por sus púas, gradualmente va aprendiendo a controlarlas y usarlas de manera apropiada, lo que le permite hacer nuevos amigos en el campamento.