Brasil ha reconocido 17 métodos alternativos para experimentar la toxicidad de sustancias sin el uso de animales. Estos métodos, que fueron validados por centros internacionales, se implementarán en un plazo de cinco años como sustituto de los experimentos en animales. La nueva normativa también exige que los laboratorios que usan animales justifiquen su necesidad o desarrollen métodos alternativos.