Las plantas medicinales son aquellas cuyas partes se utilizan como medicamentos para tratar diversas afecciones. Se clasifican según su origen y sus componentes activos, que otorgan propiedades terapéuticas como efecto analgésico, antiinflamatorio y psicotrópico, aunque también pueden generar efectos negativos. La utilización de estas plantas incluye distintas formas de extracción y métodos de consumo, cada una con distintas aplicaciones y contraindicaciones.